>

La vela después de Río

Hijo de un padre fanático de la náutica, empezó a navegar a los siete años en la escuelita del Yacht de Punta del Este y a los 11 ya estaba compitiendo en su primer sudamericano. En Río de Janeiro disputo sus cuartos Juegos Olímpicos, pero una mala salida en la segunda regata le costó caro, cerrando su participación en el puesto 19. En esta entrevista Alejandro Foglia repasa su experiencia en Río, su futuro, y la posibilidad de competir en Tokio 2020.

captura-de-pantalla-2016-10-17-a-las-8-23-17-¿Qué balance hacés de los Juegos de Río?

-Mi objetivo era entrar entre los diez primeros y pelear una medalla, así que obviamente que no me quede conforme. La regata es así, a veces todo queda un poco al azar. Capaz que te entrenás y llegás bien preparado, pero tenés una mala semana y se te caen todas las expectativas. Uno se prepara con la mira en los Juegos Olímpicos y quiere rendir al máximo en ese momento, pero esta vez no pudo ser.

-¿Cómo viviste las distintas regatas?

-Mi primer día fue muy malo. Estaba bien de cabeza y motivado, pero no pude desempeñarme como hubiese querido. Recién el último día pude demostrar el buen nivel en el que había estado todo el año. La primer regata terminé tercero y la última la gané. No te saca el trago amargo, pero al menos pude terminar en forma digna.

-¿Te jugó en contra el cambio de categoría de Láser a Finn?

-No, me sentí muy cómodo. En la Láser, como soy alto estaba en una lucha constante para mantenerme en el peso y en ese sentido no me arrepiento, no fue un tema de cambio de categoría.

-¿El apoyo fue suficiente?

-El apoyo fue correcto, pude cumplir la mayor parte del calendario que me había propuesto para el 2016. No fui al Mundial por un tema de presupuesto, prioricé comprar más material y velas para sacarle el mayor desarrollo posible al barco y entrenar un mes en Río. El resultado no fue por un tema de apoyo.

-¿Cuánto le sale a un velerista participar de un Juego Olímpico?

-Y una campaña sale alrededor de 200 mil dólares, entre el costo del barco y el entrenamiento los cuatro años. Yo los pude financiar gracias a una beca del Comité Olímpico Uruguayo, otra de la Armada Nacional, el apoyo de la Secretaría de Deporte y el de mi sponsor DIRECTV. Después hice crowdfunding para comprar una parte del palo del barco. Todos esas cosas sumaron para apoyarme.

-¿Cómo siguen tus planes?

-Ahora voy a descansar, a alejarme del ritmo de competencias y mantener el entrenamiento físico, algo que siempre me gustó. Todavía no tengo armado nada y no tengo apuro tampoco.

-¿Te gustaría estar en Tokio 2020?

-Sí, me gustaría competir. Chances tengo, pero es una decisión que todavía no tomé.

-¿Que hace falta para que Uruguay crezca en vela?

-Es una cuestión de planificar y de apostar a la gente que quiere trabajar. La vela es un deporte que necesita un apoyo económico importante y al principio para los jóvenes siempre va a ser muy difícil. Es un esfuerzo más que nada de la familia y de un club, pero bueno, hay que generar un proyecto que, capaz que no llega a subvencionar completamente a los veleristas, pero sí los pueda incentivar.

-Sos profesor de educación física ¿Cómo ves la cultura deportiva en Uruguay?

-Creo que está agarrando un poco mas de envión. La gente se ha dado cuenta que el deporte es importante en la vida. Desde salir a caminar en la rambla hasta inscribirse en un gimnasio. Hacer ejercicio es importante por la estimulación muscular y la renovación en la energía corporal. Además, la actividad física libera endorfinas, que te cambian la energía. Está bueno que la gente empiece a ver el valor que eso tiene.

-¿Hace cuánto entrenás en Club One?

-Desde el 2012. Yo vivía en Jackson, a un par de cuadras del gimnasio, y siempre pasaba por afuera y lo veía. Un día entré y vi las máquinas que tiene. Son todas Tecno Gym, la marca que había en el gimnasio de villa olímpica, que es una de las mejores. La verdad que es un gimnasio en el que te sentís muy cómodo. Es muy amplio y las maquinas están bien distribuidas. En la parte superior tenés la parte aeróbica y abajo las máquinas de pesas.

-¿Qué tipo de entrenamiento hacés en Club One?

-Principalmente todo el trabajo de fuerza, de levantamiento de pesas y a veces la parte aeróbica. Cuando no está lindo afuera o está lloviendo, hago bicicleta o uso la máquina de remo.

-¿Qué es lo que más te gusta del gimnasio?

-A nivel general, lo que más me gusta es la amplitud que hay, no te sentís apretado. Y a nivel específico creo que la máquina de remo y de estiramiento son de lo mejor. Estirar es algo súper importante, y a veces la gente por cansancio o porque está apurada no lo hace. Es parte del entrenamiento, por lo menos hay que dedicar cinco minutos a estirar bien los músculos. En el gimnasio hay dos máquinas de estiramiento y son máquinas difíciles de encontrar. La verdad que he ido a otros lugares y no las he visto.
www.clubone.com.uy

Fuente: www.ovaciondigital.com.uy

Comments

Leave a Reply